La joven escritora Gabriela Currea Franco se convierte en la portavoz de un país que habla y nos invita a recorrer varias regiones del territorio, simbolizadas por los colores de la bandera nacional y a través de la vida -e incluso la muerte- de varios personajes, hombres y mujeres del común. Como corresponde al verdadero artista, Gabriela es testigo de su tiempo, y presta su voz a Colombia para darnos un testimonio, según sus propias palabras, “surgido de las muchas historias que ha escuchado, presenciado y guardado en la boca del corazón, para contarlas cuando el tiempo sea correcto”. Ese…